En Vaca Muerta reorientan sus inversiones hacia el petróleo por tratarse de un mercado un tanto menos regulado y con precios internacionales que ya casi están al doble del break-even (umbral de rentabilidad).

La producción de petróleo y gas en Argentina aumentó otra vez en agosto. El Gobierno lo festeja como un logro de su gestión pero lo cierto es que los últimos movimientos oficiales en la regulación de precios y la limitación a los subsidios para petroleras impulsaron a que las empresas reconsideren sus inversiones para Vaca Muerta.

2019, estímulo petrolero

En concreto, mientras la estrella actual es la “ventana” de gas por los precios estímulo ofrecidos por el Estado, a partir del año que viene se miraría con mayor aprecio el área de shale oil (petróleo no convencional).

Según informó la Secretaría de Gobierno de Energía días atrás, la producción de gas creció un 8,1% interanual hasta 133,8 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d; el valor más alto desde 2010) y la producción de petróleo subió un 2,5% anual a 491.100 barriles por día (bpd). La fórmula fue a puro precio: crudo arriba de los u$s 70 por barril en los últimos cinco meses y subsidios a la oferta (Resolución 46/2017 para un gas no convencional a u$s 7,50 por millón de BTU). Pero la intención del Gobierno de limitar los estímulos al gas en u$s 700 millones (blanqueada en el Presupuesto 2019) por la restricción fiscal lleva a reorientar los planes estratégicos de las compañías.

El gas no convencional gana la partida

La producción de gas no convencional va ganando lugar: en el octavo mes de 2018, la extracción de shale gas aumentó un 233% interanual a 20,5 MMm3/d (15,3% del total en gas) y, junto con el tight gas -en la roca reservorio, pero con baja permeabilidad- ya representa el 36,4% del total en Argentina. La mejora es gracias a dos grandes proyectos de Tecpetrol y de la Compañía General de Combustibles (CGC), que recibieron los precios estímulos del Gobierno, aunque otras empresas participan marginalmente de este aumento en la producción.

En petróleo, el incremento de la producción de shale oil fue de 60,6% interanual en el octavo mes de 2018 a 60.300 bpd. La producción de petróleo no convencional (shale y tight en conjunto) es el 14,1% del total en el país. La cifra oxigena un sector que estaba en plena crisis: en 2017 se registró la peor producción de petróleo desde 1991, que a su vez tenía un número similar que en 1979.

Condiciones que orientan el viento a favor del petróleo

Por tratarse de un mercado un tanto menos regulado y con precios internacionales que ya casi están al doble del break-even (umbral de rentabilidad), los ejecutivos petroleros analizan rever su cartera de inversiones en la Cuenca Neuquina. Así lo contaron en reserva algunos empresarios que participaron de distintas conferencias y seminarios en la última semana, como en Moody’s o en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). También ayuda, ante una caída en la demanda interna de esos productos, como ya se verifica con las bajas en las ventas de combustibles y en el consumo hogareño de gas, que el petróleo es mucho más fácil de colocar en el exterior, sin la infraestructura que necesita el gas.

El crudo cerró hoy en Londres a u$s 86 por barril, mientras que Energía calcula que el punto a partir del cual las petroleras tienen proyectos rentables en Vaca Muerta está por debajo de los u$s 43 por barril. En cambio, en el gas el break-even estaría en torno a los u$s 2,50 / MMBTU, de acuerdo a las presentaciones que desde hace casi dos meses exponen Iguacel y Dreizzen.

Condiciones del gas

Las productoras venderían el fluido a los hogares a u$s 3,72 / MMBTU y a u$s 3,40 para las generadoras eléctricas. Por estos precios surgió la polémica. En los recientes contratos de exportación de gas a Chile, bajo la venia del Gobierno, las empresas Pan American Energy, Wintershall, CGC y Total Austral venderán su producto a entre u$s 3,45 y u$s 4,50 / MMBTU a la planta de metanol Methanex, la generadora termoeléctrica Colbún y la distribuidora de gas Aprovisionadora Global de Energía (AGESA); mientras que se importará hasta 2021 gas de Chile a unos u$s 10 / MMBTU para cubrir picos invernales.

Mirá el resumen de esta noticia en Facebook y Twitter

Fuente: El Cronista

0
Noticias
Sponsored by

Comentarios

*